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sábado, 13 de mayo de 2023

Uno de los candidatos de EH Bildu asesinó de 14 disparos a un joven drogadicto mientras huía

El etarra Juan Ramón Rojo en un juicio por torturas a ocho guardias civiles en 1998. | EL MUNDO
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Juan Ramón Rojo González, que figura en el número 21 en la lista de EH Bildu por Irún (Guipúzcoa) en las elecciones del 28 de mayo, asesinó de catorce disparos a un joven drogadicto mientras huía, ya que el terrorista tardó en quitarle el seguro al arma.

Así figura en la sentencia a la que ha tenido acceso Servimedia sobre este candidato abertzale, cuya presencia en las listas del partido de Arnaldo Otegi ha sido denunciada por el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite).

Esta asociación ha dado a conocer que Rojo González, quien figura como número 21 en la lista de EH Bildu por Irún, fue condenado a 30 años de prisión por el asesinato en 1991 de Francisco Gil Mendoza.


La sentencia sobre este crimen fue dictada por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional el 31 de mayo de 1996. El tribunal lo presidió Siro García Pérez y también lo integraban los magistrados Manuela Fernández Prado Drosa y María Arteaga Cerrada, mientras que el fiscal del caso fue Eduardo Fungairiño.

«Intentaron huir corriendo»

Según esta resolución, el candidato de EH Bildu fue condenado por haber asesinado, junto al etarra Iñaki Recarte Ibarra, a Francisco Gil Mendoza, un joven de entonces 27 años que se encontraba en una plaza de esta localidad guipuzcoana junto a su hermano, de 30 años.

La sentencia indica que Rojo González y Rekarte Ibarra cometieron este crimen porque consideraban que el asesinado y su hermano eran drogadictos y ETA-Militar, a uno de cuyos comandos pertenecían estos terroristas, tenía como objetivos a los «traficantes» de estupefacientes.

Por este motivo, ambos etarras se dirigieron la noche del 7 de agosto de 1991 a la plaza de Urdanibia de Irún, que la Audiencia Nacional apunta que era «frecuentada por consumidores y pequeños comerciantes de estupefacientes». La resolución se refiere al propio asesinado y su hermano como «drogadictos».

Una vez decidido cometer este atentado, los condenados cogieron un subfusil Star Z-70 que habían robado en un cuartel de Araca (Vitoria) y se dirigieron al lugar con capuchas en la cabeza.

Una vez en el lugar, los jueces relatan de esta forma el asesinato: «Rojo apuntó contra los hermanos Gil, y como Rojo se demorase algo en quitar el seguro, los hermanos intentaron huir corriendo. Mas Rojo efectuó catorce disparos contra los que huían, y dos de las balas alcanzaron a Francisco, una en la zona parietal-occipital, otra en región escapular izquierda. La primera destruyó vitales, con la muerte de Francisco poco después».

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